Usted tiene green card, viaja al exterior y vuelve. En migraciones del aeropuerto, el oficial puede tratarlo de dos maneras, y la elección cambia su vida. El 23 de junio de 2026, al juzgar Blanche v. Lau, la Corte Suprema decidió, por 6 votos contra 3, cuánta certeza necesita tener ese oficial para elegir la segunda. La respuesta reduce la protección de quien vuelve con proceso penal en curso.
La regla que la decisión interpreta
El artículo 101(a)(13)(C) de la ley de inmigración dice que el residente permanente no será considerado como alguien que pide entrada al volver de viaje, salvo en seis situaciones. Esa es la regla estándar, y su consecuencia es grande: quien es tratado como ya residente solo puede ser removido por las causas más restringidas, y en ese proceso quien tiene que probar es el gobierno. Quien es tratado como pidiendo entrada responde por una lista de causas bastante más amplia, y en ese proceso es usted quien tiene que probar que puede entrar.
Las seis situaciones previstas en la ley son estas: haber abandonado o renunciado a la condición de residente; haber estado fuera de los Estados Unidos más de 180 días seguidos; haber practicado actividad ilegal después de salir del país; haber salido mientras corría un proceso de remoción; haber cometido delito de torpeza moral o cierto delito de drogas; y estar intentando entrar en momento o lugar diferente del designado por las autoridades. La decisión trata solo de la quinta, y no decide nada sobre las otras cinco.
El caso
Muk Choi Lau, ciudadano chino, se volvió residente permanente en 2007. El 7 de mayo de 2012, el estado de Nueva Jersey lo acusó de falsificación de marca. Mientras esperaba el juicio, viajó a China. Al volver, el 15 de junio de 2012, se presentó al oficial en el aeropuerto Kennedy. Por causa de la acusación pendiente, el oficial no lo trató como ya residente: lo colocó en parole, una autorización que le permitió entrar físicamente al país sin ser formalmente admitido.
Después de que Lau confesó la culpa, el 24 de junio de 2013, el gobierno abrió proceso de remoción y lo acusó de no poder entrar por causa de condena en delito de torpeza moral. El juez de inmigración y el tribunal administrativo mantuvieron la orden de remoción. El tribunal federal de apelación de Nueva York derribó esa orden, por entender que el oficial debería haber tratado a Lau como ya residente a menos que tuviera, en aquel momento, prueba clara y convincente de que había cometido el delito, lo que no era el caso: había solo la acusación. Como ese entendimiento contrariaba el de otros dos tribunales de apelación, la Corte Suprema aceptó juzgar el caso.
Qué decidió la Corte
La opinión fue escrita por el justice Thomas y acompañada por el chief justice Roberts y por los justices Alito, Gorsuch, Kavanaugh y Barrett. La Corte dijo que la ley no exige que el oficial tenga prueba clara y convincente del delito antes de tratar al residente como alguien que pide entrada. Y explicó por qué: la remoción en esos casos tiene dos pasos. En el primero, para que el residente pueda ser tratado como pidiendo entrada, basta que el delito haya sido cometido. En el segundo, para que sea efectivamente impedido de entrar, ahí sí se exige condena o confesión. Como Lau cometió el delito antes de intentar volver y después fue condenado, los dos pasos estaban cumplidos.
El argumento central es de texto. La ley dice que el residente puede ser tratado como pidiendo entrada si hubiere cometido delito de los identificados en otro dispositivo, y ese otro dispositivo identifica delitos, sin exigir condena. En la formulación de la Corte, la ley importó de allí solo la lista de delitos, y no la exigencia de condena que existe en aquel contexto. La Corte observó además que la ley distribuye expresamente varias cargas de prueba, pero en ningún lugar impone al gobierno la de demostrar, por prueba clara y convincente, que la persona está pidiendo entrada. Y agregó que el entendimiento del tribunal de Nueva York no venía de la ley, sino de un precedente del tribunal administrativo, Matter of Valenzuela-Felix, que impone esa carga al gobierno en la audiencia de remoción, y no en la frontera.
Qué no decidió la Corte
Tres puntos quedaron expresamente abiertos, y es importante no tratarlos como resueltos. Primero, la Corte no decidió si existe algún grado de exigencia en la frontera, ni cuál sería: registró en nota que el gobierno sugirió un estándar basado en la convicción del oficial, pero dijo no necesitar enfrentar la cuestión. Segundo, no decidió si el precedente Valenzuela-Felix está correcto, porque la pregunta no le fue hecha. Tercero, no decidió si el delito de Lau era de torpeza moral: devolvió el caso al tribunal de Nueva York para que decida. Lo que la decisión hace, por lo tanto, es apartar una exigencia específica en la frontera, y no decir que allí nada se exige.
Por qué esa elección en el aeropuerto importa tanto
La diferencia entre las dos maneras de tratarlo no es formal. Cambia la lista de motivos que autorizan su remoción, cambia quién necesita probar qué y cambia su situación mientras el proceso corre. El cuadro siguiente resume los puntos que la propia decisión y la disidencia señalan.
| Tratado como ya residente | Tratado como pidiendo entrada | |
|---|---|---|
| Motivos que permiten removerlo | Lista más restringida, del 8 U.S.C. § 1227(a) | Lista más amplia, del 8 U.S.C. § 1182(a) |
| Condena por delito de torpeza moral | Alcanza solo el delito cometido en los cinco años siguientes a la admisión | Alcanza la condena en cualquier momento |
| Quién necesita probar | El gobierno | Usted |
| Su situación mientras el proceso corre | Mantiene la condición y el documento de residente | Puede ser detenido o colocado en parole; la disidencia registra el retiro de la green card |
La disidencia, y el costo concreto
La justice Jackson, acompañada por las justices Sotomayor y Kagan, sostuvo que el caso es de secuencia: la ley dice que el residente no será tratado como pidiendo entrada salvo si una de las seis situaciones se verifica, y esa verificación, por definición, tiene que ocurrir en la frontera, antes de que el oficial decida si rechaza la entrada, detiene o concede parole. Dejar que el gobierno clasifique primero y justifique después, con prueba reunida a lo largo del tiempo, sería permitir que la excepción se tragara la regla.
Qué cambia, y para quién
Para la gran mayoría de los residentes permanentes, que viaja y vuelve sin ningún historial penal, la decisión no cambia nada: sigue valiendo la regla estándar, de tratar al residente como ya residente. El grupo efectivamente alcanzado es otro, y es identificable: quien tiene acusación penal pendiente, quien responde a proceso, quien tiene condena anterior y quien practicó conducta que pueda ser clasificada como delito de torpeza moral, incluso sin condena.
Dónde vale esta decisión
La decisión es de la Corte Suprema y vale en todo el país. Resuelve una divergencia que existía entre los tribunales federales de apelación: el de Nueva York, cuya posición fue rechazada, y los del Quinto y del Noveno Circuitos, cuyas posiciones prevalecieron. El Tercer Circuito adoptaba un estándar intermedio. Como la Corte dejó expresamente abierto si hay alguna exigencia en la frontera, es posible que la discusión sobre cuál estándar se aplica vuelva a los tribunales inferiores, y esa es la razón para acompañar el asunto en vez de darlo por cerrado.
Fuentes
- Blanche v. Lau, No. 25-429, 609 U.S. ___ (2026), decidida el 23 de junio de 2026. Opinión de Thomas, J., acompañada por Roberts, C.J., y Alito, Gorsuch, Kavanaugh y Barrett, JJ.; disidencia de Jackson, J., acompañada por Sotomayor y Kagan, JJ. Versión preliminar, sujeta a revisión formal antes de la publicación oficial.
- 8 U.S.C. § 1101(a)(13)(C), en especial el ítem (v); 8 U.S.C. § 1182(a)(2)(A)(i)(I); 8 U.S.C. § 1227(a)(2)(A)(i); 8 U.S.C. § 1229a(c)(2)(A) y (c)(3)(A); 8 U.S.C. § 1182(d)(5)(A).
- 8 C.F.R. § 1240.8(a), sobre quién tiene que probar en las causas de remoción del residente.
- Muk Choi Lau v. Bondi, 130 F.4th 42 (2d Cir. 2025), la decisión recurrida.
- Matter of Valenzuela-Felix, 26 I&N Dec. 53 (BIA 2012), cuyo acierto la Corte expresamente no examinó.
Actualizado el 29 de agosto de 2026. El texto comenta una decisión publicada en versión preliminar, que todavía pasa por revisión formal antes de la publicación oficial, y cuya aplicación cotidiana puede ser objeto de nueva orientación o de nuevos procesos.