Análisis · Trabajo temporal

El gobierno quiere volver al régimen anterior a 2017 para quien pierde el empleo en visa de trabajo

Marcelo Barros da Cunha Publicado en septiembre de 2026
En una frase: quien hoy pierde el empleo en visa de trabajo tiene hasta 60 días para organizarse sin dejar de mantener el estatus, y el gobierno propuso acabar con ese plazo, aunque él continúa vigente mientras la propuesta no se convierta en regla final.

Qué hace la propuesta

El Departamento de Seguridad Nacional publicó en el Federal Register del 11 de septiembre de 2026 una propuesta de regla que deroga el dispositivo 8 CFR 214.1(l)(2). Es ese dispositivo el que da hoy un plazo de hasta 60 días, o hasta el fin del período de validez aprobado si este fuera menor, a la persona que está en los Estados Unidos en E-1, E-2, E-3, H-1B, H-1B1, L-1, O-1 o TN y cesa el empleo o la actividad que sostiene ese estatus. Durante ese plazo la persona no es considerada en falta con el estatus, y lo mismo vale para el cónyuge y los hijos menores de 21 años no casados que dependen de ella.

La propuesta todavía no rige. Es una notice of proposed rulemaking, que abre consulta pública antes de que el gobierno decida. Los comentarios pueden enviarse hasta el 10 de noviembre de 2026 en regulations.gov, en el proceso USCIS-2026-0364. Hasta que se publique una regla final, el plazo de hasta 60 días continúa en vigor exactamente como está.

De dónde viene el plazo de 60 días

Antes de 2017 no había plazo alguno. La propia propuesta describe el régimen anterior. Quien perdía el empleo pasaba a estar en falta con el estatus al día siguiente del fin del trabajo, se volvía removible por el INA 237(a)(1)(C) y en general ya no podía pedir prórroga de estadía ni cambio de estatus, porque ambas vías exigen estatus mantenido al momento de la solicitud.

El plazo nació en la llamada regla AC21, publicada el 18 de noviembre de 2016, 81 FR 82398, y en vigor desde el 17 de enero de 2017. Por lo que la propuesta actual transcribe de aquella regla, el objetivo declarado era permitir que el trabajador calificado buscara nuevo empleo sin salir del país y que el empleador estadounidense contratara con menos fricción. La propuesta de 2026 no niega ese objetivo. Afirma que la regla de 2016 no consideró suficientemente los efectos negativos del plazo.

A quién alcanza la propuesta

Clasificación Qué sostiene el estatus, según la propuesta
E-1 Comercio sustancial entre los Estados Unidos y el país del tratado.
E-2 Desarrollar y dirigir la empresa en la que se invirtió capital sustancial.
E-3 Ocupación especializada ejercida para el empleador indicado, para nacional de Australia.
H-1B y H-1B1 Ocupación especializada ejercida para el empleador peticionario.
L-1 Continuar prestando servicios al mismo grupo empresarial, en función gerencial, ejecutiva o de conocimiento especializado.
O-1 Continuar el trabajo en el área de habilidad o logro extraordinario que fundamentó la petición.
TN Actividad profesional preacordada con empleador estadounidense, para nacional de Canadá o de México.

El cónyuge y los hijos que dependen de esas clasificaciones son alcanzados junto con el principal. La propuesta reconoce que el cónyuge autorizado a trabajar en E-1, E-2, E-3, H-4 y L-2 perdería la autorización por el mismo motivo, y que el empleador de ese cónyuge también sentiría el efecto.

Qué cambiaría en la práctica

Las razones que el gobierno presentó

La primera razón es de alineación con la ley. El preámbulo recorre la redacción del INA de cada clasificación y subraya que la ley liga el estatus a un trabajo determinado, prestado por regla para un empleador determinado. De ahí la conclusión del Departamento de que el plazo de 60 días desconecta el estatus de su propia base, ya que no es exigido por ley alguna. El fundamento invocado es el INA 103(a) y, sobre todo, el INA 214(a), que autoriza al Secretario a fijar por reglamento el tiempo y las condiciones de admisión del no inmigrante.

La segunda razón es de carga administrativa. El Departamento sostiene que verificar si el plazo se aplica, determinar la fecha exacta del fin del empleo y decidir si el plazo debe acortarse o eliminarse vuelve el análisis más largo y menos previsible. Informa que del 1º de octubre de 2017 al 20 de mayo de 2026 más de 1,9 millón de peticiones y solicitudes pasaron por esa verificación inicial. Observa también que la prueba de la fecha del desvinculamiento no está estandarizada, y que a veces el oficial debe deducirla de un comprobante de pago.

El preámbulo enfrenta además la cuestión del cambio de posición de la propia agencia, que es el punto jurídico más delicado de cualquier derogación reglamentaria. El Departamento reconoce expresamente que cambia de posición y sostiene que la confianza depositada en el plazo de 60 días es frágil, porque conceder o no el plazo siempre fue decisión discrecional tomada en el examen de una solicitud posterior. Cita, para ello, precedentes de la Corte Suprema transcritos en el propio preámbulo, entre ellos FCC v. Fox Television Stations y Motor Vehicle Manufacturers Association v. State Farm.

Qué consideró y descartó el gobierno

Los números del propio gobierno

Años fiscales de 2021 a 2025 Total en el período Promedio por año
Personas que cesaron el empleo o cambiaron de empleador 328.758 65.752
Nueva petición de trabajo presentada dentro de los 60 días 18.975 3.795
Solicitud de residencia permanente presentada dentro de los 60 días 1.924 385
Solicitud de cambio o prórroga de estatus dentro de los 60 días 5.596 1.119
Autorización de trabajo por circunstancias excepcionales dentro de los 60 días 49 10

La propuesta estima que quien deba responder a un Notice to Appear y comparecer a la audiencia gasta entre 204,43 y 300,53 dólares en tiempo y desplazamiento. Calcula además, como límite superior, la pérdida de ingresos de quien tardara dos meses en buscar empleo fuera del país y volver, en 21.877 dólares, a partir de una remuneración anual mediana de 131 mil dólares. Esos números vienen del propio documento y pueden ser revisados en la regla final.

Qué acompañar de aquí en adelante

Mientras no haya regla final publicada, nada cambia. El plazo de hasta 60 días del 8 CFR 214.1(l)(2) continúa vigente, con la misma naturaleza discrecional que siempre tuvo.

Fuentes

Actualizado el 11 de septiembre de 2026, con base en la notice of proposed rulemaking publicada en el Federal Register del 11 de septiembre de 2026, 91 FR 57807, leída íntegramente. La propuesta no está en vigor. El plazo de hasta 60 días del 8 CFR 214.1(l)(2) continúa vigente mientras no se publique una regla final. El contenido de la regla final puede ser distinto del propuesto, y la regla final puede aún ser suspendida o anulada judicialmente. Confirme la situación antes de tomar cualquier decisión.